Sarcoma de Ewing: un cáncer ‘raro’ y con pronóstico difícil, así es la enfermedad que padecía Álex Lequio

Ayer conocíamos la triste noticia: Álex Lequio fallecía tras una larga y complicada lucha contra el cáncer. Esta mañana su madre, Ana Obregón, publicaba una fotografía con su hijo en la que manifestaba sus primeras palabras. Junto a ella, podíamos leer “Se apagó mi vida”, una despedida de lo más emotiva que no hace más que dejar en evidencia el mal momento que está atravesando la actriz. Aunque no ha sido la única que ha tomado las redes para su último adiós: Celia, prima de Álex Lequio también escribía en Instagram un mensaje entrañable y su hermano, Clemente, también manifestaba ayer su dolor en redes sociales.

Aunque ni Álex Lequio ni la propia Ana han esclarecido nunca qué tipo de cáncer padecía, ha sido Laura Fa en el programa ‘Sálvame’ quien ha hecho referencia por primera vez a la enfermedad del joven: sarcoma de Ewing, un tipo de tumor poco frecuente y más extendido entre los niños y los adolescentes.

Pese a que el propio Álex se ha mostrado siempre muy abierto a la hora de hablar de su enfermedad (incluso, hacía referencia a sus revisiones médicas como “visitas a la ITV”) convirtiéndose en un ejemplo de superación y lucha público, nunca ha hablado abiertamente sobre el tumor que sufría, quizás, porque los pronósticos médicos de este tipo de cáncer no suelen ser favorables en personas de edad adulta y el silencio evitaría, por tanto, la explosión mediática sobre su estado de salud.

El sarcoma de Ewing es un tipo de cáncer de los denominados ‘raros’ que “se produce en los huesos o en el tejido blanco alrededor de los huesos y que suele comenzar en los huesos de la pelvis o la pierna, pero puede ocurrir en cualquier hueso”, explica Mayo Clinic desde su plataforma online.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas van desde el dolor, la hinchazón y la sensibilidad de la zona afectada y su alrededor, hasta el dolor de huesos, el cansancio extremo, la fiebre y la pérdida de peso. Síntomas que coincidirían con las declaraciones que hizo Ana Obregón en la primera entrevista en la que habló de la enfermedad de su hijo. La actriz hizo referencia a un fuerte dolor en la parte final de la espalda durante seis horas que obligó al joven a acudir a Urgencias de la Clínica Rúber de Madrid.

Tal y como informa la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) en un informe disponible online, “el diagnostico anatomo-patológico de estos tumores es bastante complejo, porque el patólogo tiene que distinguirlos de otras entidades parecidas que se parecen entre sí, y que tienen a veces tratamiento muy distinto. Por eso casi siempre se tienen que ayudar de estudios moleculares específicos. Este es otro gran motivo por el cual es muy importante que el diagnóstico se haga en un centro de gran volumen, con patólogos expertos en sarcomas” explican.

Quizás la búsqueda de “patólogos expertos en sarcomas” fue el detonante que llevó a Ana Obregón a llevar a su hijo a EE.UU, concretamente a uno de los mejores centros médicos del mundo, el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, con sede en Nueva York y New Jersey, para probar una terapia que en esos momentos no estaba disponible en nuestro país, la prontoterapia. Se trata de un tipo de radioterapia que ahora sí se encuentra entre nuestras fronteras, pero que en su momento, solo se llevaba a cabo en el extranjero.

Las complicaciones de este tipo de cáncer son múltiples; hacen referencia a ellas en Mayo Clinic, “El sarcoma de Ewing puede propagarse desde donde comenzó a otras zonas, lo que dificulta el tratamiento y la recuperación”, afriman. Y es que, este cáncer, como ya hemos mencionado, es más frecuente en niños y adolescentes, por lo que el tratamiento en personas adultas tiene menos porcentaje de éxito. Según la Asociación Española contra en Cáncer, la tasa de supervivencia cuando la enfermedad se encuentra localizada es del 80%, sin embargo, a medida que avanza la edad del paciente esta esperanza de vida disminuye notablemente.

El tratamiento, es también muy agresivo: combinaciones de hasta cinco tipos de fármacos, quimioterapia y hasta cirugía en algunos casos muy localizados. Álex ha fallecido en Barcelona, donde estaba recibiendo un nuevo tratamiento, que desgraciadamente, no ha sido suficiente para superar su enfermedad.

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