Steisy, a punto de morir durante una operación estética

Estamos acostumbrados a leer, escuchar y hablar de las operaciones estéticas de los famosos. Sin embargo, esta semana han llegado dos noticias que llevan a hacer una reflexión sobre las mismas y a no tratar el tema a la ligera. El primero de ellos, el caso de Edmundo Bigote Arrocet narrado por Lydia Lozano. Fue este verano, durante su estancia en Chile. Le provocaron quemaduras en la cara por una mala ejecución de un ‘lifting’ facial.

Ahora, quien cuenta su drama reciente es Patricia Steisy. Ha sido en su canal de Mtmad donde la extronista de ‘Mujeres y Hombres y Viceversa’ y concursante hace un par de ediciones de ‘Supervivientes’ ha relatado cómo se sometió hace muy poco a una operación de pecho, por culpa de sus antiguas prótesis, que casi le cuesta la vida.

Steisy empezó a notar cómo algo no iba bien en sus prótesis mamarias. “Se empezó a desplazar hacia los lados y cambió la forma, lo tocaba y estaba extraño. Empecé a pillarle manía, sentía que me quería hacer algo malo, como si me quisiera quitar la vida”, explica, añadiendo que su novio, que también se percató del cambio, fue quien la empujó a acudir al médico.

“Esto no está bien, esto hay que quitarlo”, fue lo primero que le dijo el médico. Y lo que se le vino a la cabeza era que no podría seguir siendo la misma sin la zona de su cuerpo por la que se ha caracterizado desde que saltó a la televisión: “Mi pecho era mi seña de identidad. Me dio trabajo en la noche, ha formado parte de mí. Pensaba que si me lo quitaban ya no iba a ser yo, que no me iban a ver igual y que iba a perder mi magia y mi duende”.

“Me durmieron y estaba bastante asustada. Cuando salí, Pablo estaba llorando muchísimo y yo no sabía qué pasaba. Cuando entré en la habitación vi que ya era de noche. Me había tirado siete horas en la operación“, cuenta mirando a cámara entre sollozos y desvelando que esta intervención la tuvo al borde de la muerte.

Me podía haber quedado en el sitio·

Steisy no ahorra en los detalles de lo que se encontró el doctor al abri: “Mi prótesis se había pegado al músculo y a la costilla. Tuvieron que rasparme entera y al quitármelas tuvieron que coserme todas las axilas por dentro, estaba llena de puntos. Empecé a echar mucha sangre. El doctor dijo que era la operación más difícil que había tenido”.

“Miró a la médica y le dijo que no sabía que hacer conmigo, me podía haber quedado en el sitio. Empecé a echar sangre y no podían cortarla, eso se alargó siete horas pero al final lo consiguieron”, concluye el relato de este episodio que bien podía haber terminado en tragedia.

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